29.4.08

Vivir el futuro en el presente

Ansiedad, ella no te quiere. No la dejas ser quien ella quiere ser, no quiere más vivir el futuro en su presente, aunque sabe que así se estructura esta historia en su mundo mental. Por lo menos es algo, lo ve, lo representa, vislumbra un escape, una salida.
Quiere vivir su futuro en el presente, ese futuro que nunca llegará mientras no esté iluminando el único instante que existe, que es éste. Insiste en vivir más allá, donde ella no puede SER.
¿De dónde viene ese cuento? ¿Cuál fue el momento en el que ese quiebre incurrió en su mente generándole una separación compleja de ideas que la arrastran constantemente a la locura?
Adicción enferma de querer abarcar las opciones, los espacios, los momentos, los resultados con la leve sospecha de no poder lograrlo nunca, pero con empeño de hacerlo así porque se pasa el tiempo.
Convencida de que se le pasa el tiempo todo el tiempo, sigue practicando malabarismos para llegar, estar en la carrera, la carrera de la rata en la ruedita sin fin.
Tantos objetos, formas, procesos, escritos, proyectos, deseos, personas, lugares cubren su poca capacidad de sostener el todo, como un mandato profundo hecho quiste tan difícil de extraer.
¿Quién le dijo que no hay tiempo?
¿Quién le dijo que debía correr en la carrera?
¿Quién le dijo que debía abarcar el todo?
Dile que el todo es ella.
Dile que el tiempo no pasa, que el tiempo es ahora.
Dile que el presente es eterno, es el instante en el que convergen todos los momentos.
Dile que el pasado y el futuro son ilusiones de la mente.
Dile que ella es de aquí, de ahora, de este instante infinito.
Dile que no tema, que no se apure... no hay donde llegar.
Dile que solo es quien ella quiera ser, en el ahora, en lo eterno, en el poderoso presente.

26.3.08

Sueños

Mis sueños conforman una pila poderosa cargada de ilusiones, de satisfacciones, de felicidad, de propósitos. Me invitan a honrar la vida, el camino que construyo a cada paso.
Me conectan con la magia de cada instante, de cada don que llevo intrínseco... ¿Cómo no desear obsequiar al mundo esos regalos recibidos en aquel soplo vital? Para eso fui creada, para eso he nacido.
Mis sueños convierten cada experiencia en oro. Cada momento brilla por la pasión del ser y hacer desde ellos... porque están hechos de la esencia profunda y verdadera del corazón.
Portándolos como banderas no existe lugar para el miedo. Me acompañan, me fortalecen, me energizan y me apasionan convirtiendo mi ruta en un fluir sin barreras, apoyándome en el camino de ilusiones que yo misma he construido en mi creación mental.
Situo las imágenes, les doy movimiento, las hago bailar e interactuar, abro los caminos de par en par, sueño a más no poder y soy libre.
Puedo CREER... y desde la acción puedo CREAR todo aquello que mis pensamientos puedan concebir. Mis sueños se traducen entonces en objetivos concretos y se convierten en la más bonita y vívida REALIDAD... la realidad que he dibujado con las formas, las sensaciones, los sonidos, los perfumes, los sabores y los colores más hermosos.
Mis sueños me recuerdan mi PARA QUÉ, mi SENTIDO.
Cada día abro mis ojos y recuerdo mi propósito, la esencia vital desde la cual estoy formada.
En el acechar constante de los fantasmas del temor, sólo necesito convocar a mis sueños, a confirmarlos.
Acuden velozmente en mi ayuda, mis estandartes, agua pura que brota a borbotones sin cesar de la fuente que le da significado a mi existencia.

14.2.08

Rinconcito

Le digo rinconcito, si... Me imagino que se encuentra en un lugarcito físico dentro de mí. Aunque si miro hacia adentro la abundancia se expande sinfin, como una gota de mar que dentro de sí alberga las propiedades del mar en su completud.
Allí me refugio, allí me resguardo, allí sueño, allí creo... en él se despliegan todos mis despertares y ensueños. Allí soy libre.
A veces voy, a veces entro, a veces salgo, a veces lo olvido... aunque sigue ahí, me espera incondicionalmente.
No siempre encuentro la llave que abra la puerta de mi rinconcito. En la última visita, la dejo guardada para la próxima vez que necesite entrar, pero me ha pasado al volver que olvido donde la puse y no puedo encontrarla. En ese buscar incansable, me zambullo en los cuartos aledaños tratando de dar con ella y así darme paso una vez más hacia esa morada que me deleita. Allí es donde puedo descansar, crear, jugar, reír con locura, echarme al vacío y extender mis alas, derramar lágrimas a borbotones, soñar volando sin medidas, respirar la vida misma, conectarme con el todo de ser yo sin límites.
La llave nunca es la misma... pareciera que tiene una combinación dinámica que se modifica constantemente, ¿seré yo desde mi inconsciencia la configuradora de ese reemplazo?
Grito para mis adentros ¡Quiero entrar! ¡Quiero entrar! Envuelta en la desesperación deseo no escuchar el comité de voces que desde los altoparlantes instalados en mi mente, me aturde sin cesar. Es él, el comité del miedo. Las voces conversan entre ellas argumentando cada juicio emitido, los "porqués", los "nopuedos", los "deberías", los "quediránsi". Una habla primero, otra la interrumpe, llega una tercera y una cuarta que se estrellan en alaridos y discusiones logrando colapsarme en un enriedo insostenible. El sonido se convierte en una madeja de hilos ruidosos insoportables.
Y yo sigo sin encontrar la llave. Me abruman, me extravío. Concluyo que no queda otra que callar el comité... aunque me conformo con bajar su volumen, pues el horrendo ruido de sus mensajes retumban como si fueran los únicos ciertos disparando oscuridad y confusión.
Quedo al acecho, viajo hacia la conciencia y decido crear otro. El nuevo comité se compone de una sola voz que me dice, "-Descansa, fluye, calla...". Continúa susurrando en silencio: "La llave es tu ENTREGA, es el dejarse ir, sin control...", continúa... "-Déjate llevar niña, no temas, vuela hacia donde quieras ir, sé quien quieras ser...". Le hago caso... en el cansancio de mi lucha me entrego, me olvido, elijo el silencio... desconecto hasta el punto de no saber ni quién soy. De repente escucho el crujido, la luz sobresale blanca y brillante.... una puerta se abre, ¡la puerta de mi rinconcito! Qué lindo es volver a casa...

12.2.08

Otros mundos

Mientras escucho el ruidito de las cucharitas pegando en las tazas de café, siento las pisadas de los caminantes de estos pasillos. La vida transcurre para ellos como transcurre para mi. ¿Cuáles sueños rondarán por sus almas? ¿En cuáles rutinas ahogarán sus llantos y alegrías?
Tantos mundos a la vez en mis narices, tantos mundos inciertos y desconocidos me colocan en la posición de ser minúsculo en este vasto universo. Nunca caminaré por esos caminos, ni sentiré lo que sienten, nunca viviré en las interpretaciones de sus mundos ni accionaré desde esa disposición conductual. Soy un simple punto en el todo. Si miro hacia afuera veo tanto... otros universos complejos irradiando diferentes energías que parecen estar conectadas desde todos los puntos distantes y equidistantes, los que se ven y los que no se pueden ver. Deseo convivir en esa conexión.
Escucho mas allá... escucho cada instante, cada sonido, cada olor, cada roce táctil, cada holograma reflejado en mi mente. Esta percepción me muestra ese exterior que aparece tan real para mi. Doy significado y me regalo la relación de todos los conceptos intentando descubrir la verdad, el gran significado. No lo consigo... y deseando descubrirlo paradójicamente mi esencia desea nunca poder hacerlo, porque el misterio se iría para siempre, el misterio maravilloso de la vida misma.
Sin ti no soy nadie, soy desde ti, crezco desde ti, existo como significado en tu mente porque tú existes primero. ¿Acaso el hablar existe antes que el escuchar?
11:24 12/02/2008